El aumento de pecho es una de las cirugías estéticas más demandadas, pero también una de las que más dudas genera. Más allá de las fotos de antes y después, es importante entender en qué consiste la intervención, qué se puede conseguir y cuáles son sus límites.
En este artículo respondemos a las preguntas más frecuentes que suelen plantear las pacientes antes de decidirse.
¿En qué consiste un aumento de pecho?
El aumento de pecho (o mamoplastia de aumento) es una intervención quirúrgica destinada a incrementar el volumen y mejorar la forma de las mamas, normalmente mediante el uso de prótesis mamarias.
En algunos casos puede combinarse con lipofilling (injerto de grasa propia) para suavizar el escote o mejorar la transición entre la prótesis y el tejido mamario.
El objetivo no es solo “aumentar la talla”, sino conseguir un pecho proporcionado, armónico con el cuerpo y lo más natural posible.
¿Quién puede ser buena candidata?
En términos generales, puede ser candidata una mujer que:
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Desea aumentar el tamaño de sus mamas porque las percibe pequeñas para su complexión.
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Ha perdido volumen tras embarazos, lactancia o pérdidas de peso.
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Presenta una ligera asimetría entre ambos pechos.
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Tiene un pecho que no se ha desarrollado de forma proporcionada (por ejemplo, mama tuberosa leve).
Además, es importante que:
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Goce de buen estado de salud general.
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No esté embarazada ni en periodo de lactancia.
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Tenga expectativas realistas respecto al resultado.
La valoración en consulta con el cirujano es clave para confirmar si la intervención es adecuada en cada caso.
¿Qué tipo de prótesis se utilizan?
Hoy en día existen diferentes tipos de prótesis en cuanto a:
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Contenido: gel de silicona cohesivo (lo más habitual).
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Forma: redondas o anatómicas, según el caso y el objetivo estético.
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Proyección y volumen: se elige en función del tórax, la anchura del pecho y el resultado deseado.
Durante la consulta, el cirujano analiza la anatomía del tórax, la calidad de la piel, la base mamaria y las proporciones del cuerpo, y propone las prótesis que mejor se adapten al caso, explicando pros y contras de cada opción.
¿Por dónde se coloca la prótesis?
La vía de acceso más habitual suele ser:
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Surco submamario: pequeña incisión en el pliegue natural bajo el pecho.
En función del caso, se puede valorar otra vía, pero siempre con el objetivo de:
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Minimizar la cicatriz visible.
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Colocar la prótesis en el plano más adecuado (submuscular, subfascial, dual plane…), según la cantidad de tejido mamario, el estilo de vida y el resultado esperado.
¿Cómo es el preoperatorio?
Antes de la intervención se realiza:
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Historia clínica detallada y exploración del pecho.
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Pruebas de imagen (por ejemplo, ecografía o mamografía según la edad y antecedentes).
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Analítica de sangre y valoración preanestésica.
En la consulta, el cirujano explica:
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El tipo de prótesis propuesto.
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El plano de colocación.
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El tipo de cicatriz.
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El postoperatorio esperado y las posibles complicaciones.
Es un buen momento para resolver todas las dudas sobre tamaños, actividades deportivas, embarazo futuro, lactancia, etc.
¿Cómo es el postoperatorio de un aumento de pecho?
El postoperatorio varía según el tipo de trabajo, la actividad física y la sensibilidad de cada paciente, pero de forma general:
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Dolor y molestia: especialmente los primeros días, controlado con medicación pautada.
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Sujeción: se recomienda utilizar un sujetador postoperatorio o deportivo durante varias semanas.
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Reposo relativo: conviene evitar esfuerzos importantes con los brazos al inicio.
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Deporte: suele reintroducirse de forma progresiva, empezando por caminar y añadiendo actividades de impacto más adelante, según indique el cirujano.
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Resultado: el pecho tarda unas semanas en “asentarse” y adoptar su forma más natural.
Las revisiones periódicas permiten controlar la evolución y resolver cualquier duda que aparezca durante la recuperación.
¿Qué riesgos o complicaciones pueden aparecer?
Como toda cirugía, el aumento de pecho no está exento de riesgos. Algunos de los que se explican en la consulta son:
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Hematoma o sangrado en el postoperatorio inmediato.
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Infección (poco frecuente pero posible).
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Cicatrización anómala o ensanchamiento de la cicatriz.
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Contractura capsular (formación de una cápsula rígida alrededor de la prótesis).
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Cambios de sensibilidad en el pezón o la piel.
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Necesidad de reintervención en el futuro (por cambios de volumen, caída de los tejidos, cambios en el cuerpo, etc.).
La elección adecuada de la paciente, la planificación cuidadosa y operar en entornos hospitalarios seguros ayudan a minimizar estos riesgos, aunque nunca puedan eliminarse por completo.
Aumento de pecho con el Dr. Paul Zamora
En la práctica del Dr. Paul Zamora, el aumento de pecho se plantea siempre desde una perspectiva individualizada y realista, explicando qué se puede conseguir en cada caso concreto y priorizando la seguridad, la naturalidad y la armonía con el resto del cuerpo.
La información de este artículo es general y no sustituye una valoración médica. Si estás valorando un aumento de pecho, la decisión debe tomarse tras una consulta presencial o online en la que se estudie tu caso de forma detallada.

